ADENOAMIGDALECTOMÍA

Es una cirugía que se realiza para extirpar las amígdalas (anginas) y las adenoides. Estas formaciones se encuentran en la garganta (amígdalas) y en la zona posterior de la nariz (adenoides). Se realiza tanto en niños como adultos. Dentro de las indicaciones más comunes están las infecciones de repetición, que crezcan generando obstrucción de la vía respiratoria superior, provocando en ocasiones respiración obligada por la boca o ronquidos, o que tengan alguna alteración que haga sospechar de malignidad, apneas del sueño, antecedente de dos o más abscesos periamigdalinos (acumulación de pus en el espacio entre la cápsula amigdalina y el tejido faríngeo en el que ésta se inserta), mal aliento que no responde con otras medidas entre otras.

 

Se realiza bajo anestesia general y dura aproximadamente 1 hora. El procedimiento se realiza a través de la cavidad oral; se puede realizar con técnica fría (bisturí) o con técnicas como electrocauterio o radiofrecuencia.

 

Es un procedimiento ambulatorio en la mayoría de los casos. En el postoperatorio se requiere como medidas básicas una dieta blanda y fría y la ingesta de analgésicos para tratar el dolor de garganta los primeros días. La higiene bucal se puede realizar de forma normal. El paciente requiere de reposo relativo durante 15 días.

Algunas ideas comunes pero falsas sobre éste procedimiento son:

"Es muy pequeño para operarse", ya que no hay edad mínima para realizar esta intervención aunque lo más común es que se haga después de los 2 años de vida.

"Las amígdalas pueden volver a crecer", ya que las amígdalas no vuelven a crecer. Hay confusiones a veces con el tejido adenoideo, que puede volver a crecer excepcionalmente después de operado en algunos pacientes sobre todo con problemas de alergia.

"Si se quitan las amígdalas se bajan las defensas", ya que las defensas siguen en la misma proporción, por lo tanto la persona desarrolla su vida normalmente.